Amistad verdadera: 5 señales y 6 tipos de amigo
Equipo editorial de Type of You15 min de lectura

Ideas clave
- La amistad es una relación voluntaria, de respuesta mutua y que exige tiempo constante; un estudio estima que hacen falta más de 200 horas juntos para llegar a ser mejores amigos.
- Cerca de 40 % del tiempo social se va en las 5 personas más cercanas; el círculo de amistades se parece a unos círculos concéntricos que se ensanchan.
- Una amistad verdadera se reconoce por cinco cosas: reciprocidad, decir la verdad, poder mostrarse vulnerable, alegrarse por tus logros y volver después de un enfriamiento.
- Muchas amistades se enfrían por simple falta de contacto; la investigación halló que se subestima lo contentas que se ponen las personas al recibir un mensaje.
- El test de estilo de amistad del sitio mide seis rasgos (constancia, diversión, iniciativa, escucha, franqueza y aventura) para ver qué tipo de amigo eres.
La amistad verdadera es una relación entre dos personas sin lazo de sangre ni contrato, que eligen pasar tiempo juntas, se cuidan cuando hace falta y la van construyendo poco a poco. Cuesta tiempo: los estudios estiman más de 200 horas juntos para pasar de conocidos a mejores amigos. Aquí se ve cómo reconocerla, por qué se enfría, si existe la amistad pura entre hombre y mujer y, con seis tipos de amigo, qué clase de persona eres tú en tu círculo.
¿Qué es la amistad? Una relación voluntaria, mutua y que se cultiva con tiempo
La amistad es una relación que se elige, en la que las dos personas se responden y que solo se sostiene si se le dedica tiempo constante; si falta una de esas tres cosas, con el tiempo se convierte en otra cosa, como cuidar a alguien de forma unilateral o tener un contacto que solo existe en la agenda.
Hace más de dos mil años, en el libro VIII de la Ética a Nicómaco, Aristóteles distinguió tres clases de amistad: por utilidad, por placer y por admirar a la otra persona tal como es. Consideraba imperfectas las dos primeras y solo la tercera como querer de verdad el bien del otro (Helm, Stanford Encyclopedia of Philosophy). Es una clasificación muy citada, pero en la psicología actual se ve que cada amigo cumple un papel distinto, y quien te acompaña a los tacos o a maratonear series también tiene su lugar.
El psicólogo evolutivo Dunbar (2018), de la Universidad de Oxford, revisó décadas de investigación y encontró que el círculo de amistades se parece a unos círculos concéntricos, cada uno con unas tres veces más personas que el anterior. La mayoría de la gente dedica cerca de 40 % de su tiempo y energía social a sus 5 personas más cercanas, y otro 20 % a las 10 siguientes.
| Círculo (personas acumuladas) | Función según la investigación | Frecuencia de contacto de referencia | Cómo se ve en la vida diaria |
|---|---|---|---|
| Unas 5 | Apoyo emocional, a quien llamas primero | Más o menos una vez por semana | A quien le marcas a medianoche en una urgencia |
| Unas 15 | El grupo fijo de actividades | Más o menos una vez al mes | Las caras de siempre en la taquiza mensual |
| Unas 50 | El círculo que va a las fiestas | Sin cifra fija en el artículo | Quienes van a tu boda |
| Unas 150 | Se ayudan y se pasan información | Más o menos una vez al año | Quienes te mandan mensaje en Año Nuevo |
Los 150 son un promedio; en la práctica el número va de unos 100 a unos 250. Las personas extrovertidas suelen tener un círculo más grande, pero Dunbar también señala que quien tiene un círculo grande tiene, en promedio, vínculos más ligeros, y quien lo tiene pequeño concentra su energía en pocas personas. Las dos son elecciones válidas. Si sientes que tienes pocos amigos, conviene leer también qué diferencia hay entre introversión y extroversión para entender cómo repartes tu energía social.
El tiempo es el costo más duro de la amistad. Hall (2019), de la Universidad de Kansas, encuestó a adultos recién mudados a una ciudad nueva y siguió a estudiantes de primer año durante nueve semanas: estimó unas 50 horas para pasar de conocido a amigo casual, unas 90 para llegar a amigo y más de 200 para ser mejores amigos. El tiempo de ocio y de plática es el que más acerca; las horas trabajando juntos pesan menos (comunicado de la Universidad de Kansas, 2018). Eso explica que quien ve a un colega ocho horas al día pierda el contacto cuando cambia de empleo.

Lo que da tanta inversión de tiempo también es concreto. Holt-Lunstad, Smith y Layton (2010) reunieron 148 estudios con unos 310 000 participantes y hallaron que las personas con relaciones sociales más fuertes tenían cerca de 50 % más probabilidad de sobrevivir durante el periodo de seguimiento. Es un estudio observacional: muestra que las relaciones pesan en la salud, no que tener pocos amigos condene a alguien.
Amistad verdadera: cinco señales que dicen más que los años de conocerse
Una amistad verdadera se reconoce en cinco cosas: si las dos partes dan, si se pueden decir la verdad, si se puede mostrar vulnerabilidad, si el otro se alegra de tus buenas noticias y si la amistad vuelve después de un enfriamiento.
¿Cómo definen los investigadores al “amigo ideal”? Hall (2011) reunió 37 estudios con 8 825 personas y agrupó lo que se espera de un buen amigo del mismo sexo en cuatro categorías: reciprocidad (lealtad, sinceridad), comunión (confidencias, intimidad), solidaridad (hacer cosas juntos, compañía) y capacidad (por ejemplo, condición física o estatus). Las diferencias entre hombres y mujeres fueron pequeñas en general; las más claras fueron que ellas valoraban más las confidencias y ellos más la capacidad.
Estas cinco señales son una versión cotidiana de esos hallazgos.
| Señal | Pregunta para ti | Qué investigación la respalda |
|---|---|---|
| Dar en los dos sentidos | ¿Me busca solo cuando necesita un favor? | Reciprocidad |
| Poder decir la verdad | ¿Puedo decirle que no estoy de acuerdo? | Sinceridad |
| Poder mostrarse vulnerable | ¿Tengo que actuar frente a esa persona? | Comunión, confidencias |
| Alegrarse por tus buenas noticias | ¿Cómo reacciona cuando comparto algo bueno? | Gable y colaboradores (2004) |
| Volver tras un enfriamiento | ¿Hablamos después de un enojo? | Dunbar (2018) |
Dar en los dos sentidos: Dunbar describe la amistad como un acuerdo no escrito: te ayudo ahora porque confío en que tú estarás cuando yo lo necesite. Si un amigo solo te escribe por WhatsApp para pedirte que lo apoyes con una rifa, una venta o un préstamo, y el resto del tiempo ni abre tus mensajes, ese acuerdo lo cumple solo una parte. La reciprocidad no es llevar cuentas: a corto plazo el desequilibrio es normal, lo que cuenta es el balance a largo plazo.
Poder decir la verdad: La sinceridad es uno de los núcleos de la reciprocidad en la investigación de Hall. Un buen amigo te dice algo que no quieres oír cuando estás por renunciar de golpe o por empezar una relación con alguien que a todos les preocupa; y tú puedes decirle “eso me incomodó” sin miedo a que la amistad se acabe ahí.
Poder mostrarse vulnerable: Confiar secretos es el indicador de intimidad que más aparece en los estudios. Frente a esa persona puedes decir “estoy fatal” sin convertirlo antes en un chiste. Si con cierto amigo casi siempre estás sosteniendo una imagen, esa relación quizá esté más cerca de la de compañeros de juego que del círculo más interno.
Alegrarse por tus buenas noticias: Gable y colaboradores (2004) hallaron que compartir una buena noticia se asocia con más emociones positivas ese día, y que las respuestas entusiastas, con preguntas de detalle, dan más beneficio; las relaciones en las que se responde así muestran más cercanía y satisfacción. Los estudios sobre calidad de la relación se hicieron en parejas; llevarlos a la amistad es una extrapolación nuestra, aunque la lógica parece aplicar entre amigos: dices en el grupo que te ascendieron y alguien pregunta “¿en qué área? ¿desde cuándo?”, y otra persona contesta “qué bien, yo ando fatal”; te dejan sensaciones muy distintas.

Volver tras un enfriamiento: Según Dunbar (2018), cuando entre amigos aparece una pequeña grieta de confianza, lo más común es que se alejen en silencio y no que peleen a gritos; en la familia y la pareja se aguanta más y todo se rompe de golpe al final. Por eso poder decir lo que incomoda, y que después la otra persona siga ahí, es una prueba muy práctica de una amistad.
Tipos de amigos: seis estilos para ver cuál eres tú
Los tipos de amigo se pueden clasificar por el rasgo que más sobresale en ti, y el test de estilo de amistad del sitio los divide en Oso refugio, Panda rojo chispa, Ardilla organizadora, Conejo confidente, Tejón brújula y Husky aventurero.
Las clasificaciones de internet (amigo de fiesta, compañero de viaje, amigo que se burla, amigo que suma) suelen servir para catalogar a los demás. Aquí se pregunta al revés: ¿qué clase de amigo eres a los ojos de tu gente?
| Tipo | Rasgo que más destaca | Cómo se ve en el grupo | Lo que conviene vigilar |
|---|---|---|---|
| Oso refugio | Constancia | Los mensajes importantes siempre los contesta | Solo da, y cuando se cansa no lo dice |
| Panda rojo chispa | Diversión | Surte memes y stickers | Hasta lo serio lo esquiva con un chiste |
| Ardilla organizadora | Iniciativa | Abre encuestas y etiqueta a quien no responde | Llena la agenda y decide muy rápido |
| Conejo confidente | Escucha | Su chat privado es el más cálido | Casi nunca cuenta lo suyo |
| Tejón brújula | Franqueza | Cuando el grupo se enreda, va al punto | Un mensaje seco puede lastimar |
| Husky aventurero | Aventura | El que más lanza el “¿nos vamos?” | Cambia planes a última hora |
Los seis rasgos encajan con la investigación de la sección anterior: la constancia y la franqueza corresponden a la reciprocidad de Hall (lealtad y sinceridad), la escucha a la comunión, y la diversión, la iniciativa y la aventura son distintas caras de la solidaridad, hacer cosas juntos y hacerse compañía. La categoría de capacidad (condición física, estatus) no la mide el test, porque es más una condición de la persona que un estilo de convivir.
El test tiene 24 preguntas. Las primeras 18 son situaciones cotidianas de amistad, como que un amigo escriba de noche al grupo que lo aceptaron en un trabajo, que una persona avise una hora antes que no llega a la cena acordada o que el chat quede en silencio durante meses; cada una tiene cuatro opciones que se inclinan a rasgos distintos. Las últimas 6 son una escala de cinco puntos, una por rasgo, y tres van en sentido inverso para que decir “sí” a todo no infle el puntaje. Cada rasgo se convierte en un porcentaje de 0 a 100, donde 50 corresponde al puntaje bruto promedio de quien contesta al azar. El rasgo más alto define tu tipo principal y el segundo el secundario; el reporte también busca, entre tus rasgos más bajos, “el amigo que más te complementa”, y avisa con qué tipo hace falta más paciencia, por ejemplo el Oso refugio, que valora mucho los compromisos, y el Husky aventurero, con sus cambios de plan, pueden chocar.
Hay dos propiedades del puntaje muy útiles al leer el resultado. Las calculamos directamente con el motor del test:
Primera, los seis rasgos compiten entre sí. En cada situación solo se puede elegir una opción, y si eliges constancia no eliges aventura. Si alguien elige en cada situación la opción más inclinada a la constancia, contesta “muy de acuerdo” en la escala de constancia y “ni una ni otra” en el resto, la constancia llega a 100, pero la aventura queda en 16, la diversión en 21 y la iniciativa en 26. Por eso, quien tiene un tipo principal muy alto tendrá varios rasgos bajos como consecuencia natural de la cuenta; no significa que seas un mal amigo en esos aspectos.
Segunda, el tipo principal y el secundario suelen quedar muy cerca. Con una simulación de un millón de respuestas totalmente al azar (semilla 20260929), en 58.1 % la diferencia entre el rasgo más alto y el segundo fue de 5 puntos o menos, en 82.3 % fue de 10 o menos, y solo en 2.0 % el rasgo más alto llegó a 70 o más. Las respuestas reales no son al azar y suelen tener más dirección, pero esas cifras recuerdan que el tipo secundario merece leerse igual que el principal; muchas personas son una mezcla de dos.
Cuando la amistad se enfría: primero distingue entre marea baja y una herida
Que una amistad se enfríe casi siempre es resultado natural de menos contacto y no quiere decir que alguien hizo algo mal; el seguimiento de Roberts y Dunbar (2015) halló que las amistades necesitan contacto continuo para mantenerse más que los lazos familiares.
La revisión de Dunbar (2018) indica que si la frecuencia de contacto con alguien baja durante varios meses por debajo de lo que corresponde a su círculo, la cercanía emocional baja con ella hasta ubicarse en el nuevo nivel. La familia aguanta mejor el tiempo sin contacto; los amigos, no tanto. El círculo de personas jóvenes también cambia mucho: en un año puede renovarse hasta 40 %, y es curioso que, al irse un amigo, otra persona suele ocupar el mismo lugar con una frecuencia de contacto parecida.
Por eso, cuando cada quien se va a otra ciudad a trabajar, un amigo se casa y tiene hijos o tú te cambias de ciudad, y el grupo pasa de estar animado todos los días a solo felicitaciones de cumpleaños, casi siempre es el ritmo de la vida el que cambió y no que alguien haya dejado de querer.
Roberts y Dunbar (2015) siguieron durante 18 meses a 25 jóvenes británicos que terminaron el bachillerato para ver cómo cambiaba toda su red de amistades al pasar a la universidad o al trabajo, y encontraron que poner más esfuerzo frena la caída de la calidad de la amistad, pero con diferencias claras por género: para ellas lo más eficaz era platicar más; para ellos, hacer más cosas juntos, como ejercicio o salidas. Si tu amigo es de los segundos, diez mensajes largos pueden valer menos que una cascarita.
Otra buena noticia viene de una serie de experimentos preregistrados de Liu y colaboradores (2023): quien toma la iniciativa subestima sistemáticamente cuánto lo agradece la otra persona, y más aún cuanto más distante es la relación y más inesperado el gesto. Quizá crees que mandar “pasé por la nevería a la que íbamos y me acordé de ti” es incómodo, y esa persona podría alegrarse todo el día.

Oswald, Clark y Kelly (2004) resumieron las acciones concretas para mantener una amistad en cuatro: interacciones positivas que hacen agradable el rato, apoyo cuando se necesita, franqueza para decir lo que se siente y contacto y encuentros reales. Mientras más cercano el amigo, más se hace de las cuatro, y lo que da cada parte se relaciona con la satisfacción con la amistad. Con los seis tipos se puede encontrar la forma más cómoda de mantenerla:
- El Oso refugio y el Conejo confidente apoyan bien, y lo que se les puede escapar es tomar la iniciativa de escribir; conviene fijar un pequeño ritual con los amigos importantes, como una llamada cada cumpleaños.
- El Panda rojo chispa y el Husky aventurero aportan interacciones positivas y lo que les toca practicar es la franqueza, con un “últimamente no he estado tan bien” de vez en cuando.
- La Ardilla organizadora convierte el “un día de estos” en una fecha, y le conviene no llenar cada encuentro de agenda; dejar tiempo para solo sentarse a platicar.
- El Tejón brújula es franco por naturaleza y debe recordar decir lo importante en persona o por llamada: el texto no lleva tono, y la misma frase pesa mucho más en WhatsApp.
Dunbar añade un detalle: en los estudios con diarios, la calidad de las interacciones cara a cara y por videollamada se evaluó claramente mejor que las de llamada y mensaje de texto, y las que incluían risas eran mejores que las que no, aunque la risa fuera con emojis. Los stickers mantienen la presencia, pero si quieres acercarte de verdad, mejor una comida o una videollamada para reír juntos.
¿Existe la amistad pura entre hombre y mujer? La respuesta es más compleja que un sí o un no
Entre hombre y mujer puede haber amistad, pero Bleske-Rechek y colaboradores (2012) hallaron que es común que una de las partes sienta atracción, más en los hombres; lo que importa es cómo la manejan los dos.
En el primer estudio de Bleske-Rechek y colaboradores (2012), con parejas de amigos de distinto sexo, los hombres jóvenes reportaron claramente más atracción hacia su amiga que ellas hacia su amigo, y esto se mantuvo tuvieran o no pareja ellos o ellas. En el segundo estudio, con personas de mediana edad, al preguntarles por los beneficios y costos de la amistad entre sexos, la atracción hacia el amigo se mencionó más como costo que como beneficio; en mujeres jóvenes y en los participantes de mediana edad, quienes sentían más atracción hacia su amigo estaban menos satisfechos con su relación de pareja actual.
Eso no quiere decir que todas las amistades entre hombre y mujer tengan problemas. Solo que, cuando aparece atracción, no conviene fingir que no existe. Quien tiene pareja puede presentarle a esa amistad y mantener la relación a la vista de todos; quien está soltero y nota que la atracción crece debe ser honesto: decidir si la dice o si toma distancia. Dejarlo sin resolver suele acabar con una amistad y un romance que no se sienten cómodos.

¿Cuándo se puede soltar una amistad? Mira el patrón de largo plazo, no un solo hecho
Si una amistad se ha quedado en dar sin recibir, te descalifican con frecuencia o tienes que reprimirte para conservarla, vale la pena reajustar la distancia; soltar no es fracasar ni quiere decir que no seas buen amigo.
Primero, distingue el hecho aislado del patrón. Que un amigo olvide tu cumpleaños una vez o cancele a última hora una vez se arregla con una conversación; que en cada reunión se burlen de ti y digan que no aguantas bromas cuando te incomodas, o que te insistan una y otra vez en comprar algo por catálogo, entrar a una venta multinivel o prestarles dinero que no regresan, ya es un patrón.
Los círculos de Dunbar sirven mucho aquí: no hace falta cortar, basta con mover a esa persona del círculo más interno a uno un poco más externo. Dejas de contarle tus cosas primero y pasas a un mensaje en Año Nuevo y una invitación a tu boda; es también una forma honesta de relación.

Si notas que te cuesta mucho decir que no a un amigo y sigues aceptando aunque no quieras, el asunto quizá no está solo en esa amistad sino también en tus hábitos de convivencia; puedes leer qué es la personalidad complaciente, con frases para poner límites. Si tienes muchas ganas de hacer amigos pero pensar en una reunión te da náuseas de nervios, lee cómo distinguir ansiedad social e introversión; necesitan apoyos distintos.
Pequeños ejercicios para esta semana y cuándo pedir ayuda
Lo que más funciona para cuidar la amistad es pequeño: escribir primero una vez, convertir un “un día de estos” en fecha concreta y preguntar una cosa más cuando un amigo comparte una buena noticia.
Hoy, manda un mensaje sin objetivo. Elige a un amigo con quien no hablas desde hace más de seis meses y escribe “vi esto y me acordé de ti”, con una foto o un enlace. No hace falta preguntar cómo está ni proponer nada: según Liu y colaboradores (2023), lo más probable es que quien lo reciba se alegre más de lo que imaginas.
Esta semana, convierte un “un día de estos” en una fecha. En el grupo, cambia el “hace mucho que no nos vemos, un día de estos” por “¿el jueves en la noche o el sábado a la hora de la comida, cuál te queda?”. Dar dos opciones funciona mejor que un “¿cuándo tienes tiempo?” abierto.
Este mes, practica responder a las buenas noticias. La próxima vez que un amigo cuente algo bueno, antes de compartir lo tuyo haz dos preguntas: “¿cómo pasó?” y “¿cómo te sientes ahora?”. Esa es la respuesta entusiasta de la investigación de Gable.
Cada quien tiene un estilo de amistad y pone la energía en cosas distintas. Si quieres saber si eres más de cuidar, de animar o de decir la verdad, haz el test de estilo de amistad y compártelo con tus amigos para ver si entre todos juntan los seis tipos. También hay quien usa los lenguajes del amor entre amigos para ver si el otro valora más la compañía, los regalos o una palabra de reconocimiento.
Hay situaciones que no se arreglan con más comidas. Si te sientes solo o sola durante mucho tiempo y no tienes con quién hablar, o si los conflictos con tus amigos te quitan el sueño y afectan tu trabajo o tus estudios, puedes hablar con un profesional de la psicología o con el servicio de orientación de tu escuela; y si te excluyen o te acosan en un grupo, avísale a alguien de confianza o a una autoridad escolar. Cuando el ánimo esté tan bajo que ya no puedas más, llama a la Línea de la Vida (800 911 2000) en México, gratuita y de atención las 24 horas.
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Preguntas frecuentes
¿Qué es la amistad verdadera?
Es una relación en la que dos personas eligen pasar tiempo juntas, se responden y aparecen cuando el otro lo necesita. Más útil que cuánto se conocen son cinco preguntas: si solo una parte da, si se pueden decir la verdad, si se puede mostrar vulnerabilidad, si se alegran de las buenas noticias del otro y si, tras un enfriamiento o un enojo, la amistad vuelve.
¿Una amistad sobrevive sin verse seguido?
Depende de la cercanía. Según la revisión de Dunbar (2018), las amistades soportan peor que la familia pasar meses sin contacto y la cercanía emocional baja al ritmo del contacto. La buena noticia es que retomarlo casi siempre cae bien: Liu y colaboradores (2023) hallaron que quien escribe primero subestima cuánto lo agradece la otra persona.
¿Existe la amistad pura entre hombre y mujer?
Sí, pero que aparezca atracción en una amistad entre hombre y mujer es común. Bleske-Rechek y colaboradores (2012) hallaron que los hombres jóvenes reportaban más atracción hacia su amiga que ellas hacia el amigo, tuvieran o no pareja, y que los participantes veían esa atracción más como carga que como beneficio. Lo que decide la amistad es cómo manejan esa atracción y sus límites.
¿Cuánto tiempo se necesita para hacer un buen amigo?
Hall (2019), de la Universidad de Kansas, estimó unas 50 horas juntos para pasar de conocido a amigo casual, unas 90 para llegar a amigo y más de 200 para ser mejores amigos. Lo que más ayuda es el tiempo de ocio y plática; el que se pasa trabajando junto pesa menos, y por eso ver todos los días a un colega no garantiza una amistad.
Mi amistad se enfrió, ¿debo escribir primero?
Sí, y lo más probable es que la otra persona lo agradezca más de lo que crees. En una serie de experimentos de Liu y colaboradores (2023), quien contactaba o enviaba un detalle subestimaba sistemáticamente el aprecio del receptor, sobre todo si la relación estaba más distante y el gesto era inesperado. Algo como “de repente me acordé de ti” es un buen inicio.
¿Los tests de amistad son confiables?
Muchos tests de internet piden que tus amigos adivinen tus respuestas y funcionan más como juego. El test de estilo de amistad del sitio tiene 24 preguntas de situaciones y escalas que miden qué tan altos están seis rasgos como amigo y te dan un tipo principal y uno secundario. Sirve para conocer tus hábitos al convivir, no para calificar una amistad ni para diagnosticar.
Referencias
- How many hours does it take to make a friend? · Journal of Social and Personal Relationships (Hall) · 2019 · doi.org
- Study reveals number of hours it takes to make a friend · The University of Kansas News · 2018 · news.ku.edu
- The Anatomy of Friendship · Trends in Cognitive Sciences (Dunbar) · 2018 · doi.org
Mostrar 9 másMostrar menos
- Managing Relationship Decay: Network, Gender, and Contextual Effects · Human Nature (Roberts & Dunbar) · 2015 · doi.org
- Sex differences in friendship expectations: A meta-analysis · Journal of Social and Personal Relationships (Hall) · 2011 · doi.org
- Friendship Maintenance: An Analysis of Individual and Dyad Behaviors · Journal of Social and Clinical Psychology (Oswald, Clark & Kelly) · 2004 · doi.org
- What Do You Do When Things Go Right? The Intrapersonal and Interpersonal Benefits of Sharing Positive Events · Journal of Personality and Social Psychology (Gable, Reis, Impett & Asher) · 2004 · doi.org
- The surprise of reaching out: Appreciated more than we think · Journal of Personality and Social Psychology (Liu, Rim, Min & Min) · 2023 · doi.org
- Benefit or burden? Attraction in cross-sex friendship · Journal of Social and Personal Relationships (Bleske-Rechek et al.) · 2012 · doi.org
- Social Relationships and Mortality Risk: A Meta-analytic Review · PLoS Medicine (Holt-Lunstad, Smith & Layton) · 2010 · doi.org
- Friendship · Stanford Encyclopedia of Philosophy (Bennett Helm) · 2021 · plato.stanford.edu
- La Línea de la Vida 800 911 2000 · Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (CONASAMA), Gobierno de México · 2026 · www.gob.mx
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