Los 4 temperamentos: origen, ciencia y test

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Un búho con anteojos redondos y capa de estrellas, sentado detrás de una mesa con cuatro vasos de colores distintos y una taza, con un pequeño librero al fondo.

Ideas clave

  • Los cuatro temperamentos (sanguíneo, colérico, melancólico y flemático) nacieron en la medicina antigua; la teoría de los humores que los explicaba ya fue abandonada.
  • Wundt y Eysenck los reinterpretaron con dos ejes: fuerza y velocidad de cambio de las emociones, o introversión-extraversión y estabilidad.
  • Los científicos estiman que entre 20 y 60 % del temperamento está determinado por la genética, sin un solo gen que lo determine (MedlinePlus Genetics).
  • El test gratuito de Type of You tiene 28 preguntas y dura unos 5 minutos; es para conocerte mejor, no es un diagnóstico, y melancólico no significa depresión.

Los 4 temperamentos (sanguíneo, colérico, melancólico y flemático) son una clasificación de la medicina antigua que la psicología conservó como manera de hablar de las diferencias entre personas. La explicación original, basada en los humores del cuerpo, ya fue abandonada; lo que permanece es la pregunta por el temperamento, esa parte de la personalidad ligada a lo biológico y a lo emocional.

En la comida de cumpleaños con mesa larga siempre hay quien se roba la plática, quien observa en silencio, quien se enoja rápido y se le pasa igual de rápido, y quien no se apura por nada. Cuando alguien manda al grupo de WhatsApp la captura de su resultado en un test de temperamentos, las etiquetas viejas vuelven a circular. El test de Type of You las retoma con dos ejes modernos y sin pretensión de diagnóstico.

Los cuatro temperamentos son una idea antigua para describir diferencias de carácter

Los cuatro temperamentos son una idea de la medicina griega antigua para explicar por qué las personas reaccionan de manera distinta, y hoy se conocen como un modelo histórico.

Martins, Silva y Mutarelli (2008) reconstruyen esa historia en un artículo en portugués, «La teoría de los temperamentos: del corpus hipocrático al siglo XIX» (A teoria dos temperamentos: do corpus hippocraticum ao século XIX), publicado en la revista Memorandum. Su punto de partida es el Corpus Hippocraticum, una colección de cerca de setenta obras que la tradición atribuye a Hipócrates. Según los autores, el estilo y los temas cambian de una obra a otra, y todo indica que no son de un solo autor sino, muy probablemente, de varios. Algunas, como Sobre la naturaleza del hombre, hablan de cuatro humores del cuerpo (sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra) y sostienen que la salud depende de que estén en proporción.

Galeno, médico del siglo II, retomó esa idea y la llevó hasta el carácter. En su visión, cada persona nace con una mezcla propia de humores, en la que casi siempre predominan uno o dos, y esa mezcla influye en el cuerpo y en la manera de ser. En su clasificación caben los cuatro temperamentos básicos que la medicina occidental adoptó durante siglos: sanguíneo, colérico (o bilioso), melancólico y flemático. Martins y colaboradores, que citan a Temkin, señalan que en su obra De temperamentis Galeno llegó a considerar nueve mezclas posibles, no solo cuatro.

Un búho de pie señala con el ala un librero de tres repisas; en la repisa superior hay cuatro matraces cónicos de colores distintos.
Cuatro humores: una idea antigua de la medicina

La palabra «melancolía» conserva ese origen: viene del griego y significa «bilis negra», como recuerdan Cortés y Herrera-Aliaga (2023). Otra clasificación en cuatro grupos circula hoy con letras en lugar de humores, la que reparte la personalidad según el tipo de sangre A, B, O y AB. Es un asunto aparte, y la guía sobre tipo de sangre y personalidad revisa qué dice la investigación al respecto.

TemperamentoHumorCualidades según Galeno
SanguíneoSangreCaliente y húmeda
ColéricoBilis amarillaCaliente y seca
FlemáticoFlemaFría y húmeda
MelancólicoBilis negraFría y seca

Las cualidades de cada humor (caliente, frío, seco, húmedo) pertenecen a la medicina galénica, según Martins y colaboradores. La teoría de los humores quedó atrás.

De Galeno a Wundt y Eysenck: cómo se pasó de los humores a dos ejes

Los cuatro nombres sobrevivieron a la teoría de los humores y en el siglo XX se reinterpretaron con dos ejes de comportamiento, primero con Wundt y después con Eysenck.

Durante la Edad Media la idea de los cuatro temperamentos fue muy aceptada, y las ideas de Galeno siguieron influyendo hasta el siglo XIX, cuando la mayoría de los médicos dejó de usarlas (Martins y colaboradores, 2008). Quedan restos en el idioma: «de buen humor», «de mal humor», «temperamental» y hasta «humorista», que en otra época nombraba a quien estudiaba los humores.

El paso al siglo XX lo cuenta Eysenck, del Instituto de Psiquiatría de la Universidad de Londres, en un artículo de 1964: «Principios y métodos de descripción, clasificación y diagnóstico de la personalidad» (Principles and methods of personality description, classification and diagnosis). Según Eysenck, el sistema debe buena parte de su popularidad a Kant durante los doscientos años anteriores a 1964. Para Kant, cada persona era melancólica, flemática, sanguínea o colérica, sin admitir mezclas. Wundt (1903), a quien Eysenck presenta como el defensor moderno más notable del sistema de Galeno, prefería una lectura dimensional, con dos principios en la reactividad de los afectos: la fuerza y la velocidad de cambio de los sentimientos. No leímos las obras de Kant ni de Wundt; lo que se dice de ellos aquí es lo que Eysenck cuenta.

Eysenck presenta en su figura 1 dos ejes continuos, introversión-extraversión y estable-inestable, y coloca en ellos los cuatro temperamentos: el melancólico, introvertido e inestable; el colérico, extravertido e inestable; el flemático, introvertido y estable; el sanguíneo, extravertido y estable. Señala además que Wundt llamó «lento-rápido» al primer eje y «fuerte-débil» al segundo. Es la interpretación que hace Eysenck, en 1964, de un sistema antiguo, y no una confirmación independiente de que los cuatro tipos existan.

QuiénIdeaCómo la conocemos
Galeno (siglo II)Mezcla de humores en cada persona; en su clasificación caben los cuatro temperamentos básicosResumen de Martins y colaboradores (2008)
KantCuatro categorías, sin mezclasLo cuenta Eysenck (1964); no leímos a Kant
Wundt (1903)Dos principios: fuerza y velocidad de cambio de los afectosCita de Eysenck (1964); no leímos a Wundt
Eysenck (1964)Dos ejes continuos: introversión-extraversión y estable-inestableArtículo original, en una reproducción

A finales del siglo XIX y principios del XX, Rudolf Steiner retomó los mismos cuatro nombres dentro de una teoría educativa propia. Martins y colaboradores la describen como distinta de la tradición hipocrático-galénica y sin base empírica.

Los 4 temperamentos en dos ejes: energía social e intensidad emocional

Con los dos principios de Wundt, los cuatro temperamentos se ordenan en un plano de dos ejes, y el test de Type of You usa dos ejes que recuerdan a ese plano, como analogía editorial.

Esos dos principios, tal como los cita Eysenck, bastan para describir a cada temperamento: el sanguíneo combina afectos débiles con cambio rápido; el colérico, afectos fuertes con cambio rápido; el melancólico, afectos fuertes con cambio lento; y el flemático, afectos débiles con cambio lento. Wundt añade, en esa cita, que los temperamentos de cambio rápido responden más a las impresiones del momento, mientras que los lentos se ocupan más del futuro y de sus propias ideas.

Un shiba y un capibara ocupan dos esquinas de un patio cuadrado dividido en cuatro por caminos de piedra; las otras dos esquinas están vacías.
Un patio dividido en cuatro partes, solo como ilustración

El test de Type of You se presenta como los cuatro temperamentos clásicos «medidos de nuevo con dos ejes modernos»: energía social, hacia afuera o hacia adentro, e intensidad emocional, intensa o tranquila. Entre esos ejes y los de Wundt y Eysenck hay algo en común, sin equivalencia demostrada: Wundt habla de la fuerza y la velocidad de cambio de los afectos; Eysenck, de introversión-extraversión y estabilidad; el test, de energía social e intensidad emocional. Es una analogía editorial: no significa que el test mida el modelo de Eysenck ni que repita su método.

El test tiene 28 preguntas, toma unos 5 minutos y es gratuito. Son escenas de todos los días, del grupo de WhatsApp a la junta con el jefe y la comida de cumpleaños, y el resultado muestra un temperamento principal y uno secundario, cuánto hay de cada uno de los cuatro en porcentajes y un mapa de temperamentos. Es entretenimiento y autoconocimiento, no un diagnóstico psicológico ni médico.

Qué dice la ciencia hoy: los humores se descartaron, el temperamento se sigue estudiando

La medicina descartó la teoría de los humores, pero el temperamento sigue siendo un tema de estudio en psicología, con un componente genético y, según un artículo de 2002, sin una definición única.

Cortés y Herrera-Aliaga (2023) lo dicen sin rodeos en una carta a la Revista Médica de Chile: en la actualidad, la teoría de los humores «está desestimada». Martins y colaboradores coinciden en que la mayoría de los médicos la abandonó en el siglo XIX, y ambos textos señalan que aún quedan expresiones heredadas, como «mal humor».

El temperamento, en cambio, sigue en la investigación. Según MedlinePlus Genetics, de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, incluye rasgos como la sociabilidad, la emocionalidad, el nivel de actividad, la atención y la persistencia. Los científicos estiman que entre 20 y 60 % del temperamento está determinado por la genética, pero no hay un patrón claro de herencia ni un gen específico que determine cada rasgo: muchas variaciones genéticas se combinan, y el ambiente también influye. La misma página indica que el temperamento permanece bastante constante, en especial durante la edad adulta.

Un capibara con bufanda lee un libro viejo junto a una mesa redonda; un panda rojo sostiene una lupa sobre una hoja en blanco.
Lo que los libros antiguos afirmaban, los estudios lo revisan

Tampoco había acuerdo, hace dos décadas, sobre qué es exactamente. Izquierdo Martínez (2002) escribió que todavía no se había logrado una definición de temperamento «suficientemente consensuada», en buena parte por los intereses tan distintos de quienes lo investigan, y que el término había sufrido una fuerte inflación en psicología. Rothbart (2007), en el artículo «Temperamento, desarrollo y personalidad» (Temperament, Development, and Personality), revisa la estructura del temperamento y su relación con los cinco grandes rasgos de personalidad, y discute su vínculo con el desarrollo y con la psicopatología. De ese artículo solo leímos el resumen.

FuenteQué aportaLo que leímos
Cortés y Herrera-Aliaga, 2023La teoría de los humores está desestimadaCarta completa
MedlinePlus Genetics, 2022Genética de 20 a 60 %; sin un gen específico por rasgoPágina completa
Izquierdo Martínez, 2002En 2002, no había una definición de temperamento con consensoResumen y apartado conceptual
Rothbart, 2007Revisa estructura, relación con los cinco grandes y desarrolloSolo el resumen

Los cuatro tipos clásicos quedan, entonces, como una forma antigua de describir diferencias. Que el temperamento exista como objeto de estudio no valida esos cuatro tipos.

Temperamento, carácter y personalidad no son lo mismo

Temperamento, carácter y personalidad se parecen, pero no son sinónimos: el temperamento se relaciona con las bases biológicas o constitucionales, y personalidad y carácter abarcan a la persona completa, con lo innato y lo adquirido.

Así lo resume Izquierdo Martínez (2002). Los autores angloamericanos se inclinaron más por «personalidad» y los europeos por «carácter», y ambos términos se refieren a todos los niveles en que funciona una persona: pensamiento y sentimiento, conducta y estado de ánimo, cuerpo y alma. Para Allport, citado en ese texto, el temperamento es una especie de «material bruto» que acaba por conformar la personalidad, y destaca sus cualidades emocionales y su relativa invariabilidad frente a otros componentes de la personalidad.

Un capibara de pie en el centro de una alfombra circular con anillos concéntricos.
Tres palabras que se parecen y se confunden

Fuera de la academia los límites se difuminan: la propia página de MedlinePlus Genetics escribe «el temperamento o carácter» como si fueran una sola cosa. Con esa mezcla de términos, queda poco claro a cuál de las tres cosas se refiere un test que promete decir «cómo eres».

TérminoQué abarca, según el apartado introductorio de Izquierdo (2002)Idea clave
TemperamentoBases biológicas o constitucionales de la personalidadMaterial bruto, emocional y relativamente estable
Carácter y personalidadLa persona completa; «carácter» lo han preferido autores europeos y «personalidad», los angloamericanosLo innato y lo adquirido

Otros modelos hablan de la personalidad completa, como los 16 tipos de personalidad o los cinco grandes rasgos; el temperamento, en cambio, es una de sus partes. La alta sensibilidad es otro concepto distinto, con su propia guía sobre la persona altamente sensible, y la intensidad emocional de un test no equivale a ella.

Melancólico no significa depresión

Melancólico es el nombre clásico de un temperamento, no un diagnóstico, y no significa depresión.

En la teoría antigua, «melancolía» nombraba un exceso de bilis negra y se asociaba con la tristeza, según Cortés y Herrera-Aliaga (2023). Ese vocabulario pertenece a una teoría abandonada. En los dos principios de Wundt, el melancólico se describe por afectos fuertes y cambio lento, es decir, por cómo reacciona. La página del test de Type of You lo dice igual: «melancólico» habla de sentir y pensar con profundidad, no de depresión.

La depresión es otra cosa. La Organización Mundial de la Salud (2026) la describe como un trastorno mental común, «distinto de los cambios habituales en el estado de ánimo» y de los sentimientos sobre el día a día. En un episodio depresivo hay un estado de ánimo deprimido (tristeza, irritabilidad, sensación de vacío) o una pérdida del placer o del interés por las actividades, durante la mayor parte del día, casi todos los días, por al menos dos semanas.

Un test de temperamentos no diagnostica nada, ni siquiera cuando el resultado dice melancólico. Si lo que describe la OMS se parece a lo que llevas semanas sintiendo, o simplemente te preocupa cómo has estado, vale la pena hablarlo con un profesional de la salud; ningún resultado de test sustituye esa conversación.

Cómo usar tu resultado sin encasillarte

Un resultado de temperamentos sirve para conocerte mejor y para tener de qué platicar, y no para encasillarte ni para diagnosticarte.

El test de los 4 temperamentos entrega un temperamento principal, uno secundario y cuánto hay de cada uno de los cuatro. Esa forma de resultado encaja, en nuestra lectura, con la idea de fondo de Wundt, quien según Eysenck prefería pensar en cantidades que varían en dos continuos antes que en cajas cerradas.

El resultado refleja cómo respondiste esa vez, y el propio test aclara que sirve para conocerte y para sacar tema con tus amistades. En el grupo de WhatsApp, una captura da pie a preguntar si los demás te reconocen en ella. Una etiqueta tampoco basta para decidir quién sirve para un puesto, para explicar el carácter de un familiar o para dar por hecho cómo va a reaccionar alguien en una junta o en una entrevista de trabajo.

Un shiba y un erizo, uno a cada lado de una mesa, señalan una hoja grande extendida sobre la mesa.
Una misma hoja admite varias lecturas: el resultado no te encasilla

El resultado completo incluye también una lectura de cómo eres en el trabajo, en el amor y bajo estrés, y de cómo te llevas con los otros tres temperamentos. Son lecturas para reflexionar y comparar con tu propia experiencia. El eneagrama es otro sistema de tipos que se usa para hablar de la forma de ser, con la misma salvedad: ningún sistema de tipos reemplaza conocer a una persona.

Haz el test

Preguntas frecuentes

¿Cuáles son los cuatro temperamentos?

Los cuatro temperamentos clásicos son sanguíneo, colérico, melancólico y flemático. Provienen de la teoría de los humores de la medicina antigua, que los ligaba a la sangre, la bilis amarilla, la bilis negra y la flema. Hoy se usan como una forma de describir diferencias de carácter, no como un diagnóstico.

¿Quién creó la teoría de los cuatro temperamentos?

La teoría de los humores aparece en textos del Corpus Hippocraticum, atribuidos por tradición a Hipócrates, aunque la autoría de esos textos se discute. Galeno la desarrolló en el siglo II y la vinculó con el carácter. Wundt y Eysenck la reinterpretaron después con dos ejes.

¿Qué diferencia hay entre temperamento y carácter?

Según Izquierdo (2002), el temperamento se relaciona con las bases biológicas o constitucionales de la personalidad, mientras que personalidad y carácter abarcan a la persona completa, con lo innato y lo adquirido. El mismo autor advertía que todavía no había una definición de temperamento con suficiente consenso.

¿Tiene base científica la teoría de los cuatro temperamentos?

La explicación original, basada en los humores, ya fue descartada por la medicina. El temperamento sí se estudia en psicología: se estima que entre 20 y 60 % depende de la genética, sin un gen específico que determine cada rasgo. Los cuatro tipos clásicos son una forma antigua de describir diferencias; hoy se les considera un modelo histórico.

¿El temperamento melancólico es lo mismo que la depresión?

No. Melancólico es el nombre de un temperamento en la teoría antigua; la depresión es un trastorno mental. La OMS la describe como un estado de ánimo deprimido o pérdida de interés durante al menos dos semanas, distinto de los cambios habituales del ánimo. Si te preocupa cómo te sientes, vale la pena hablar con un profesional.

Referencias

  1. A teoria dos temperamentos: do corpus hippocraticum ao século XIX · Memorandum: Memória e História em Psicologia, 14, 9-24 (Martins, Silva & Mutarelli) · 2008 · periodicos.ufmg.br
  2. Principles and methods of personality description, classification and diagnosis · British Journal of Psychology, 55(3), 284-294 (Eysenck) · 1964 · doi.org
  3. Temperament, Development, and Personality · Current Directions in Psychological Science, 16(4), 207-212 (Rothbart) · 2007 · doi.org
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  1. ¿Está determinado por la genética el temperamento? · MedlinePlus Genetics, Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU. · 2022 · medlineplus.gov
  2. Lo antiguo y lo vigente del término «humor» · Revista Médica de Chile, 151(7), 953-954 (Cortés & Herrera-Aliaga) · 2023 · doi.org
  3. Temperamento, carácter, personalidad. Una aproximación a su concepto e interacción · Revista Complutense de Educación, 13(2), 617-643 (Izquierdo Martínez) · 2002 · revistas.ucm.es
  4. Trastorno depresivo (depresión) · Organización Mundial de la Salud · 2026 · www.who.int
  5. La Línea de la Vida, te escucha · CONASAMA · 2025 · www.gob.mx

Los tests y artículos son solo para la reflexión personal y no son consejo, diagnóstico ni tratamiento médico. Si necesitas apoyo, acude a un profesional calificado o a una línea de crisis de tu país (en México, Línea de la Vida: 800 911 2000).

Escrito por el equipo editorial de Type of You con ayuda de IA para la investigación y la redacción, y revisado línea por línea con las referencias que aparecen abajo. Las ilustraciones se generan con IA a partir de nuestros propios diseños de personajes.