Septiembre pertenece al zafiro desde la lista de 1912, sin piedras añadidas después. Como el rubí de julio, es corindón, y la diferencia entre ambos es solo de color. El azul profundo marca la vuelta del verano, el regreso a las clases y al trabajo, y la luz que empieza a cambiar. Aunque el azul sea el más famoso, la lista no fija un color, así que un zafiro rosa o amarillo también es piedra de septiembre.
Según la tradición, el zafiro simboliza sinceridad, verdad, fidelidad y nobleza. El clero medieval lo llevaba como emblema del cielo, una asociación entre el azul y lo celestial que se ha mantenido durante siglos. Hoy es la gema de los aniversarios 5 y 45 de boda, un recorrido que va de una pareja joven a una muy veterana. La lista británica lo menciona expresamente como zafiro azul; la estadounidense no fija ningún color.
Las piedras de nacimiento son una tradición de joyería y cultura, y sus significados pertenecen al folclore. Los datos de las gemas se basan en información pública del GIA (Gemological Institute of America), la American Gem Society y Jewelers of America.